
El hombre de un cuento,
soy el hombre cuenta el cuento,
cuento en cada cuento,
para seguir siendo el hombre,
me envuelvo en cada tarde taciturna,
y comienzo por morir,
es ahí donde conozco lo dificil de vivir,
ya más lejos de lo real,
lejos de esa cuerda, azul, café, blanca,
casi negra, no lo noto,
solo miro y fenesco inevitablemente,
vivo en la muerte con una espalda
atada a mis huellas,
a cada momento,
a cada minuto,
espacio que el tiempo me otorga,
ahí creo y no se quien soy,
el existencial poema donde huele a nada,
que huele solo a búsqueda,
qu encuentra la misma sombra, lejos de la mia,
y corro, y, no soy yo,
aquella sombra huele solo a reflejo,
reflejo sin reflejo,
desisto prefiriendo ser libre,
salgo al espacio, a buscar la sombra de la tierra.
mnl.g.



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